• abril 10, 2021

Carrillo: ‘Ecuador está en la cadena de valor estratégica del narcotráfico’

 Carrillo: ‘Ecuador está en la cadena de valor estratégica del narcotráfico’

Patricio Carrillo

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Los últimos amotinamientos ocurridos a partir del 23 de febrero dejaron 81 muertos. Desde diversos sectores se cuestionó la actuación de la Policía, por no ingresar en el momento en el que se registraban los actos violentos. El comandante de la Policía, Patricio Carrillo, explica.

– Usted dijo en la Asamblea que la labor de la Policía es contener, porque los centros están a cargo del SNAI. ¿Qué significa eso?

– El sistema penitenciario tiene gravísimos problemas estructurales porque no se lo ha concebido como una política de rehabilitación sino como una política de confinamiento, de cautiverio de personas. Las megacárceles debían haberse construido y diseñado para que garanticen la seguridad al interior. (En) La seguridad física apoya la Policía.Es decir, en los perímetros, en los ingresos para evitar fuga o ingresos de artículos prohibidos. Ese es el rol, el marco jurídico que permite la actuación, es muy básico.

– ¿Eso qué quiere decir?

– Que a través de un convenio entre los ministros del Interior José Serrano y de Justicia Ledy Zúñiga le llevan a la Policía a ser una última línea de defensa para evitar fugas, especialmente porque el problema de las cárceles y los hacinamientos no es nuevo, ya se venían advirtiendo. La extensión es muy compleja de controlar si albergamos 5.000 y 8.000 personas.

– ¿Quién distribuye a las PPL?

– Tampoco es tarea de la Policía. Se hace entre los pabellones de máxima, mediana y mínima y entre las alas de los pabellones, entonces termina la distribución por organizaciones criminales. Se permitió al interior de los centros grafitis, eliminaron casi a Los Lagartos, luego aparecieron otras facciones de Los Choneros, también están los Latin King con quienes firmaron acuerdos, los Netas, entonces casi un enfrentamiento entre alas y pabellones.

– El asambleísta José Serrano dice que hubo 40 alertas antes de los hechos del 23 de febrero y que no hicieron nada.

– ¿Qué conocimos nosotros? Esto es una alerta de información: posiblemente alteraciones del orden público. ¿Qué hicimos? Ingresamos la noche anterior, hicimos requisas y procedimientos. Para cada alerta que menciona hay respuesta.

– ¿Hacen falta leyes?

– La Asamblea debería legislar y entregar una ley de inteligencia que esté acorde a los conflictos y a los problemas. ¿Cómo podemos poner en riesgo integridad de policías para poner como agentes encubiertos ahí? ¿Cómo podemos comprar información garantizando que esos informantes desde el interior del centro no sean luego hostigados y calificados como sapos y que al final sean los que pierdan la vida? ¿O tener tecnología para informarnos de lo que está pasando al interior de los centros, que no sea invasiva, que sea legal? ¿Cómo podemos tener una escucha telefónica para saber qué es lo que están comentando, organizando, planificando? ¿Cómo? Tiene que haber un marco legal.

– ¿Y la inteligencia penitenciaria?

– Debe ser propia del sistema, no de otras instituciones, porque si no, nosotros vamos a terminar asumiendo roles que no nos competen, y al parecer la Asamblea quiere endosar todo eso. O sea, ¿encontrar responsables a quienes reaccionan? Me parece un despropósito.

– ¿Qué debe hacer el Ejecutivo?

– Le corresponde dar los presupuestos adecuados para esa institucionalidad. Muchas veces no existe ni para la compra de los candados después de los amotinamientos. Eso los policías no saben cómo dejar medianamente asegurado.

– Lo que ocurrió el 23 puede volver a pasar en cualquier momento.

– El problema de las cárceles es un problema latente, permanente, que tiene enormes implicaciones por sus diversas manifestaciones. Si mañana no hay agua, si no se recoge adecuadamente la basura, si no hay medicación, si la comida es monótona y rutinaria o les llega fría, si la visita no puede ingresar, puede encenderse eso.- Las organizaciones se han ido fortaleciendo. ¿Por qué?

– Porque fueron eliminando a los líderes al interior, pueden ejercer un control y ayudan a mantener el orden.- ¿Cuántos policías tienen para el sistema de rehabilitación?

– No solamente para contención en los centros carcelarios. Hay 1.700 policías que ocupamos en los centros penitenciarios para la seguridad física perimetral; 1.200 policías para vigilar a PPL con beneficio, sea en domicilios o con cualquier otro tipo de libertad. Debemos tener siempre equipos de reacción que deberían estar haciendo operativos en la calle; 1.200 policías para reaccionar al sistema, a los enfrentamientos. Y por último, si nos dijeran: “Vea, mañana va a haber una masacre en las cárceles”, ¿qué hacemos? ¿Ponemos policías en medio para que mueran también?. (Expreso)