• marzo 4, 2021

85 jóvenes se alejaron de riesgos por el arte, la música y el deporte en Guayaquil

 85 jóvenes se alejaron de riesgos por el arte, la música y el deporte en Guayaquil

Con violines, clarinetes, flautas, trombones, trompetas y percusión, los niños y adolescentes de cooperativas de Monte Sinaí y Flor de Bastión, noroeste de Guayaquil, demostraron el jueves 14 las destrezas artísticas aprendidas en el proyecto Semillero de Talentos, ejecutado por Fundación Huancavilca y financiado por Misión Alianza Noruega Ecuador.

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El evento fue realizado en las instalaciones de la iglesia Bautismo de Jesús, en Monte Sinaí. 85 chicos, de 6 a 17 años, fueron parte de la capacitación en arte, cultura y deporte que ofrece la fundación, y este era su debut oficial.

Alexandra Molinero, directora de Apoyo a la Infancia y Juventud de la organización, comentó que estas enseñanzas se imparten a los jóvenes que viven en sectores vulnerables, más afectados por la droga y delincuencia. Esta entidad los ayuda a no ir por ese camino.

Además, fortalecen el potencial cultural, deportivo y futura generación de ingresos mediante lo que aprenden y puedan enseñar a los demás.

Estas capacitaciones han apartado a unos 300 niños de situaciones de riesgo, han formado la Orquesta Sinfónica Infante Juvenil del Noroeste de la ciudad, un elenco de danza y la selección de baloncesto. Todos los niños y adolescentes de los sectores Monte Sinaí y Flor de Bastión pueden representar a sus comunidades.

Asimismo, han capacitado a 240 familias en prevención del consumo de drogas, violencia familiar, comunicación entre padres e hijos y demás.

Jhon Duque, de 18 años, vive en Monte Sinaí junto con sus padres y toca la percusión. Antes de participar en el acto de presentación de resultados del proyecto, explicó que ingresó a la fundación por su abuelita, que siempre lo llevaba a misa a la iglesia Bautismo de Jesús.

Allí se percató de que la entidad capacitaba a jóvenes atrás del templo y se inscribió. Actualmente el joven estudia la secundaria y espera seguir una carrera en la universidad.

Con un sonrisa y ansiosa de actuar en el evento estaba Irene Yagual, de 16 años, de Bastión Popular. Dijo que esta fundación le ha dado la oportunidad de aprender a tocar un instrumento que no pensaba practicar: el clarinete. En el futuro se visualiza como una exitosa psicóloga y espera no apartarse de la música.

Algunos de los adolescentes esperan seguir en la música y ser exitosos en la rama.
Alexander Cabrera, de 16 años y habitante de Bastión Popular, con emoción afirmó que seguirá estudiando música. Su tío lo motiva a no desfallecer en este ámbito y ve posible llegar muy lejos. Estudia la secundaria, y cuando la termine aspira a ir al con servatorio de música.

En el momento de aprender un instrumento musical se hace difícil, pero por la constante enseñanza de los maestros y profesionales de la música los jóvenes han aprendido de forma eficiente y paciente.

“Tener profesores capacitados nos ayuda a aprender a utilizar y componer música a través de los instrumentos y capacitarnos al tocar en diferentes eventos”, manifestó William Yagual, alumno de secundaria que toca la batería.

Merwin Chávez, de Misión Alianza Ecuador, comentó sentirse dichoso al ver a varios jóvenes desarrollarse en el ámbito artístico. La entidad financia el proyecto con $ 60.000 anuales para que los adolescentes tengan los elementos necesarios para capacitarse.

En la presentación, cada alumno pasaba por orden de lista y presentaba su tema musical para que su pariente que estaba presente lo observara.

Uno de los temas que emocionó a los presentes fue Au Clair de la Lune, de France Gall. Los padres presentes aplaudieron por largo rato. Y en cada interpretación se sentían orgullosos. Era un día especial para ellos, al ver el progreso de sus hijos y que estén libres de los vicios de sus barrios.

Johanna Pihuave tiene a tres pequeños que estudian música. Se sentía agradecida y emocionada, a punto de llorar. (I)

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