1550X220

52.232 estudiantes obtuvieron sus títulos en institutos superiores técnicos y tecnológicos en 2023 en Ecuador

Christian Guerrón, de 19 años, siente que en Ecuador “se menosprecian las tecnologías”, a pesar de ser un título de tercer nivel. Él ha querido aplicar a programas de work and travel para viajar a Estados Unidos y mejorar su inglés, pero las compañías a las que ha aplicado no consideran que cursar una tecnología cuente como ser estudiante de tercer nivel educativo.

“Se siente denigrante. Como joven yo sí quisiera salir del país y estudiar, pero bueno, si no se puede no se puede”, expresa.

Sin embargo, Christian, que estudia comercio exterior, sí ha encontrado oportunidades dentro del país derivadas de cursar una tecnología: tiene una beca completa, y ya lleva 9 meses trabajando para una empresa de seguridad. Comenzó como pasante, pero ahora trabaja en operaciones, donde se encarga de facturas, por ejemplo. No obstante, cree que la carrera tiene fallas en su aplicación, pues el 80 % es virtual.

Christian se graduará pronto, y ha pensado en homologar su tecnología en una universidad. También piensa sacar un masterado.

Su educación ha expandido su noción de lo que es el comercio: él pensaba que solo se trataba de vender y comprar, pero ahora sabe que hay muchos elementos que influyen en el momento de hacer una transacción.

“Sé que dije que se critican a las tecnologías, pero igual es un título después de todo”, indica Guerrón.

Jorge Calderón, rector del Tecnológico Universitario Argos, señala que la duración más corta de las carreras les garantiza a los estudiantes una inserción más rápida al mercado laboral.

“Ese es el espacio que busca llenar la educación técnica y tecnológica, una educación práctica”, explica Calderón. “En un mundo laboral tan dinámico y complejo, sin duda a los jóvenes les resulta atractiva”.

Las universidades, a diferencia de los institutos, tienen un enfoque “más estratégico, gerencial, de toma de decisiones”, continúa, añadiendo que las aptitudes de los jóvenes que estudian en tecnológicos están “claramente diferenciadas”, pues el objetivo es que se inserten al mercado laboral de forma rápida.

Para ese fin, Argos tiene convenios de cooperación interinstitucional y proyectos para realizar pasantías, ayudando a los alumnos a transicionar de la teoría a la práctica profesional.

El área académica de la institución, además, actualiza periódicamente la malla curricular, además de capacitar a profesores. Al igual que universidades, realizan este proceso en conjunto con empresarios para identificar las competencias que necesitan los estudiantes de carreras administrativas, por ejemplo. “En el área de salud está el tema del uso de simuladores, en seguridad y criminalística hay prácticas forenses, o el tema de ciberseguridad, por ejemplo. Lo transversal es la asesoría constante con profesionales del entorno para que nos den la pauta de lo que pasa en el mercado”.

Las carreras más demandadas en Argos, continúa, son las de Criminalística, Administración, Enfermería, Marketing Digital y Talento Humano.

“Desde que surgió esa carrera en 2021 (Criminalística) tiene una altísima demanda. Creo que hay varios factores que influyen, como el entorno de seguridad que se vive en el país, otros de publicity, por así decirlo. Pero es una carrera que va desde la anatomía hasta la física. La investigación desde el ámbito policial es muy importante”, recalca.

La demanda de carreras en Argos, subraya, ha crecido “de manera importante” (…). Cuando asumimos habían 168 alumnos, ahora hay aproximadamente 10.000 estudiantes entre las todas las modalidades que ofrecemos y todos los campus”.

Según la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, 52.232 estudiantes obtuvieron sus títulos en institutos superiores técnicos y tecnológicos en 2023, y otros 1.196 en lo que va de 2024.

El número de títulos obtenidos en estas instituciones ha aumentado desde 2018: ese año se registraron 19.202; 21.574, en 2019; 22.107, en 2020; 33.696, en 2021; y 42.776, en 2022.

Nathalie Cisneros, estudiante de rehabilitación física en un tecnológico, detalla que cursar una tecnología les facilita a los estudiantes trabajar para pagar, pues los horarios son flexibles.

Sin embargo, concuerda con Christian en que existe estigma alrededor de las tecnologías.

Además, añade, es más difícil “encontrar una oportunidad laboral, pues piensan que porque dura menos tiempo y porque no sales con la licenciatura tienes menos conocimientos”.

Nathalie también espera seguir sus estudios en una universidad. La experiencia laboral que tiene la ha adquirido de sus prácticas preprofesionales. Luego de homologar su tecnología tiene el sueño de tener su propio centro de rehabilitación para pacientes.

Fuente: El Universo

ra

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER


Warning: Undefined array key "feed_track" in /home/kchfm/public_html/wp-content/plugins/ultimate-twitter-feeds/includes/classes/Utfeed.php on line 61