ELN responde al Gobierno de Colombia sobre las acusaciones de vínculos con el narcotráfico

La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) respondió este martes a los señalamientos del senador y titular del Congreso, Roy Barreras, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, tras inferir que si el grupo armado no tomaba el camino de la paz, terminarían en la ruta del narcotráfico.

En la víspera de realizarse una reunión extraordinaria en Venezuela para tratar de aliaviar las crecientes tensiones, el grupo armado recordó que en el año 2000 enviaron una carta al Departamento de Estado y la Fiscalía Federal de EE.UU., así como al anterior Gobierno de Iván Duque, para aclarar que el ELN «nada tiene que ver con el narcotráfico ni con ninguna fase de su cadena».

Los insurgentes reiteraron que en esa misiva plantearon «conformar una Comisión Internacional para que verifique sobre el terreno, si el ELN tiene cultivos, laboratorios, infraestructuras o rutas para el narcotráfico, o si tiene negocios con precursores químicos usados en la producción de cocaína».

El grupo irregular también recordó que lo dicho en esa carta fue ratificado en 2021, en una comunicación pública remitida a la Presidenta de la Comisión Global de Política de Drogas, Ruth Dreifuss, que volvieron a replicar en sus redes sociales.

En el texto, el ELN indica que en Colombia «el narcotráfico ha financiado los Ejércitos irregulares del paramilitarismo para adelantar la Guerra antisubversiva y se ha legalizado en todas las instituciones estatales generando una Narcorrepública».

Además, la guerrilla advierte que la política antidrogas de EE.UU. y del Gobierno colombiano ha fracasado, y advierte que el narcotráfico solo podrá superarse con iniciativas económicas sociales y culturales, y «no con medidas policiales y nula atención a la realidad de los campesinos y sus comunidades o de los narcodependientes».

«Cuando el Gobierno y los EE.UU. acusan al ELN de hacer parte activa del negocio están falseando la verdad, pero sobre todo encubren los verdaderos responsables y los problemas de fondo, lo que indica su falta de voluntad para adoptar salidas reales y efectivas«, agregó el ELN.

El grupo armado dijo que su política sobre ese tema ha sido clara «a lo largo de su historia» y, en consecuencia, «no hay nada» que los comprometa con el negocio de las drogas, ni ninguna prueba que los vincule a lo que los acusan. «Nada de lo que se nos sindica hacemos, ni haremos«, asegura el ELN.

«El ELN no tiene disyuntivas»

Las tensiones entre el Gobierno de Colombia y el ELN han escalado desde inicios de enero, luego que la guerrilla negara acordar un cese al fuego bilateral anunciado por el Ejecutivo, y se radicalizó tras un ultimátum del presidente Petro para que el grupo decidiera su camino a tomar.

«O el camino del padre Camilo Torres Restrepo o el camino de Pablo Escobar«, fueron las palabras de Petro para completar un comentario del senador Barreras, que en declaraciones públicas dijo a los insurgentes que tenían la oportunidad de pasar a la historia como «constructores de la paz» o «como una guerrilla que se degeneró en narcotráfico y que terminó solo aportando dolor, muerte y secuestro».

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En reacción a estos comentarios, el primer comandante del ELN, Antonio García, calificó las declaraciones de Barreras y Petro como «atrevidas y despropósitos que no ayudan para nada«.

«El ELN no tiene disyuntivas para tomar un camino u otro, desde hace 60 años hemos sido y somos de Liberación o Muerte. El ELN existe para ayudar a que Colombia sea más justa y más democrática. Para que Colombia sea para todos. A mucho honor somos Camilistas», agregó el jefe guerrillero.

La polémica continuó cuando Barreras le respondió a García, asegurando que lo que le resultaba «atrevido» era «afirmar aún que el ELN es una insurgencia y por tanto un interlocutor político válido en un país que sabe que 60 años de acciones violentas no han dejado sino viudas y huérfanos».

Barreras reconoció que el origen insurgente del ELN es político y que también le indigna la inequidad y la enorme brecha social que existe en Colombia, motivo por el que desde el gobierno apuestan al cambio. Sin embargo, dijo que no podían negar la penetración del narcotráfico.

«Pero ustedes tampoco pueden ser ciegos ante la penetración del narcotráfico en todas las violencias y su efecto degenerador y corruptor de cualquier ideología», agregó Barreras, quien sostuvo que sí hay disyuntiva en la realidad actual.

«O somos todos constructores de paz y de ese nuevo país más justo y en paz, o nos devora a todos la violencia y la maldición del narcotráfico. Es la hora de la paz», agregó el senador, quien deseó suerte en la reunión extraordinaria que se celebrará en Venezuela para tratar de bajar las tensiones. (I)

RT.

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