Reducción del ICE al cigarrillo no es suficiente para contrarrestar al contrabando que asciende al 79 % en Ecuador

ICE

Una reducción del impuesto a los consumos especiales (ICE) por el cigarrillo de $ 0,17 a $ 0,16 anunció el pasado 10 de enero el presidente Guillermo Lasso durante una cadena nacional. Esta medida, de acuerdo con expertos tributarios y económicos, puede ayudar a minimizar el contrabando del cigarrillo, pero no es suficiente.

Es que el país ha llegado a niveles alarmantes en la comercialización ilegal de este producto, que en 2022 se colocó en 79 % en comparación con el 2014 cuando era del 5 %, según el último estudio publicado por Invamer, una firma independiente con 50 años de experiencia.

Este porcentaje hace que Ecuador se convierta en el segundo país, después de Panamá, con mayor incidencia de comercio ilícito de cigarrillos en la región. Pero no es lo único preocupante, pues dentro del mercado ocho de cada diez cigarrillos son comercializados y consumidos de forma ilegal. De estos, el 64,2 % proviene del continente asiático.

Ahora, si el análisis es más profundo, hay provincias como Guayas, Esmeraldas, El Oro, Manabí, Santa Elena y Los Ríos que tienen una incidencia del 90 %.

Jorge Calderón, analista económico, considera que esta reducción de $ 0,01, aunque es mínima, igual es positiva. “Como ciudadano que coloquen el impuesto al 1.000 % para que las personas no se enfermen, pero como economista, si quieres reducir el contrabando, el impuesto debe bajar, se deben reforzar controles, especialmente los terrestres”, indica Calderón.

Con estos dos aspectos concuerda Max Aguirre, gerente de una consultora en temas de impuesto y aduanas, quien a esto agrega el incremento de sanciones a los contrabandistas y educar al consumidor, que comprenda que el cigarrillo es perjudicial para su salud.

Como parte del estudio se efectuaron 1.024 encuestas a hombres y mujeres, entre 19 y 64 años. Y el 70 % de los consultados argumentó que la principal razón del consumo de cigarrillos de contrabando obedece a su bajo precio en comparación con el producto legal.

Y eso es evidente porque las marcas ilegales más consumidas en el país son Carnival y Silver Elephant, provenientes de Asia, las cuales tienen precios promedio de $ 2,28 y $ 1,90, respectivamente. Mientras que los cigarrillos legales como Lark, Líder y Marlboro tienen un precio promedio de $ 5,93.

“Es un conjunto de factores que incrementan la cantidad del contrabando por el estímulo que se tiene ante la diferencia de precio oficial versus el precio del producto contrabandeado. Tenemos una fórmula que incentiva el contrabando desde ambos lados, desde el contrabandista y desde el consumidor”, dice Aguirre.

El experto pone como ejemplo la curva de Laffer. “Los impuestos sirven para recaudar y desestimular el consumo de algo, tiene un efecto de restringir y entendemos que es perjudicial. La curva de Laffer te dice que a medida que subas (el impuesto) vas a recaudar más, pero llega un punto en que por más que sigas subiendo ya no va a subir tu recaudación porque empieza el consumidor a tener otras situaciones, como por ejemplo optar por el contrabando. Estamos en ese punto. Entonces, aumentar los impuestos ya no va a incrementar la recaudación porque el consumidor va a dejar de comprarlo por el lado formal”, explica Aguirre.

El estudio de Invamer además menciona que entre el 2021 y 2022 el Gobierno nacional dejó de recaudar más de $ 270 millones cada año por evasión al impuesto a los consumos especiales de cigarrillos como resultado del contrabando. Y solo en 2021 hubo una recaudación de este ICE por $ 42.326, según datos del Servicio de Rentas Internas (SRI).

ICE cigarrillos Recaudación 2021
Enero $ 6.637
Febrero $ 6.430
Marzo $ 5.203
Abril $ 6.443
Mayo $ 5.669
Junio $ 4.727
Julio $ 5.378
Agosto $ 1.313
Septiembre $ 146
Octubre $ 174
Noviembre $ 130
Diciembre $ 75
Total $ 42.326

Para Calderón, la recaudación es importante en todo impuesto, pero al ser especial el objetivo es que minimice el consumo y no está ocurriendo, y hasta está arrastrando al contrabando. “Los ICE existen para desestimar el consumo de ciertos productos porque son dañinos para el ambiente, salud, entre otros… Los contrabandos se dan cuando hay provisiones o impuestos muy altos, acá no hay prohibición como tal, lo que hay es el impuesto, entonces al bajar, el contrabando debería disminuir, pero hay que ver la magnitud de la reducción en términos monetarios”, apunta Calderón, quien enfatiza que el valor anunciado por el Gobierno no es el adecuado.

Por eso Aguirre señala que una sola medida no es estructural. “Tiene que hacerse en su conjunto, se redujo, acompáñalo con otras políticas, si no, no vas a ver el impacto. El contrabandista también juega y tiene poder porque es más rápido, dice “te voy a dar crédito, descuento”. Tiene que ser una estrategia para disminuir el consumo, aumentar la recaudación y reducir el contrabando”, apunta. (I)

Fuente: El Universo

Más Noticias